Rapport de recherches de
l'Institut de Recherches
Bibliques Interdisciplinaire

Rapport no. 9


 
 

Reporte de investigacion # 9
1981, 2006


LA  ERA  DEL  MESÍAS

por

Robert C. Newman
Seminario Bíblico de Teología
Hatfield, Pennsylvania



Interdisciplinary Biblical
Research Institute
P.O. Box 423, Hatfield, Pennsylvania 19440 USA

Este reporte es la traducción al español del artículo:
The Time of the Messiah (copywrite 2006)


Resumen

Las fuentes historicas de los dos primeros siglos de la era cristiana indican que este fué un período  en el que se anticipaba el cumplimiento de algunas profecías del Antiguo Testamento, en particular la de  Daniel9:24-27.  Los cálculos clásicos de Sir Robert Anderson presentan dificultades serias, pero estas pueden resolverse interpretando las “semanas” de esta profecía  como los siete años del ciclo sabático del Antiguo Testamento.  El resultado  señala a Jesús como el cumplimiento de esta profecía.



Nota del editor

Aunque el autor concuerda con la doctrina del Instituto de Investigación Bíblica Interdisciplinaria (IBRI por sus siglas en Inglés), no todos los puntos de vista expuestos en este informe representan la posición oficial del IBRI.  Como uno de los propósitos de esta serie es el de servir de foro antes de su publicación, es posible que el autor haya revisado algunos aspectos de este trabajo después de haberlo escrito por primera vez.

ISBN 0-944788-09-2

 
INTRODUCCION.

    
Segun historiadores antiguos, el primer siglo de nuestra era fue una época de esperanza para los judíos.  Se había propagado la creencia de que alguna profecía referente al tiempo de la aparición del Mesías estaba a punto de cumplirse. El historiador romano Suetonius (principio del siglo II AD) dice lo siguiente en relación con la rebelión judía contra Roma (66-73 AD):

       “Se había propagado por todo el oriente la creencia de que vendrían hombres de Judea a gobernar el mundo. Esta predicción que hablaba del emperador de Roma, como los acontecimientos posteriores lo demostraron, la gente de Judea se la apropió para sí  mismo."(l)

      Tacitus, contemporánio de Suetonius, habló también de esta profecía, suministrando más información acerca de su origen:

... La mayoría de ellos estaba firmemente persuadida de que en las crónicas antiguas de sus libros sacerdotales se encontraba una predicción de que en esta época el oriente iba a hacerce  poderoso y que lideres viniendo de Judea iban a adquirir un imperio universal. Estas profecías misteriosas señalaban a Vespaciano y a Tito, pero la gente común, cegada por la ambición, habían interpretado que estas profecías se  referían a ellos  mismos y aún ante los desastres rehusaron creer en la verdad.... (2)

     Cerca de la década de la caída de Jerusalén en el año 70 AD, escribió el historiador judío Flavio Josefo.  Josefo escribió antes de que Tito sucediera a su padre Vespaciano como emperador e indicó que tan solo un soberano era esperado:

...Pero ahora, lo que más los incitó a la guerra fue un oráculo ambiguo que también se encontraba en las escrituras sagradas, que decía que "cerca de esta época, uno de su país  vendría a ser gobernante de la tierra habitable." Los judíos interpretaron esta   predicción con referencia  a sí mismos, y muchos hombres sabios fueron engañados en su interpretación. Este oráculo ciertamente se refería al gobierno de Vespasiano que fue nombrado emperador en Judea. (3)

     La aplicación de la profecía que Josefo atribuyó a su patrón Vespasiano es comprensible ¡pero es muy dudoso que sus compatriotas judíos estuviesen de acuerdo! En realidad un gran número de ellos estuvieron listos a seguir a Barch-Kohba en otra rebelión desastrosa sólo 60 años después, cuando Rabbi Akiba lo proclamó Mesías. (4)

     Sin embargo, durante la mitad del tercer siglo, un sentimiento de resignación se había apoderado de los judíos. El erudito Rab admitió que “todas las fechas predestinadas se habían cumplido." El explicó la demora aparente del Mesías sugiriendo que su venida ahora dependía del arrepentimiento y las buenas obras de la gente judío. (5)

     Así las fuentes antiguas, tanto las judías como las paganas, indicaban que la profecía del Antiguo Testamento hablaba de la época de la llegada del Mesías y que este tiempo expiraba en el primer siglo AD. ¿ Qué pasaje o pasajes proféticos tenián en mente? Estas fuentes no nos lo dicen, pero desde el principio los primeros cristianos han creído que esa predicción se encontraba en Daniel 9:24-27. (6)


 (24) "Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, poner fin al pecado y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, sellar la visión y la profecía y ungir el Santo de los santos.
 (25) Sabe, pues y entiende que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a  Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habra siete semanas y sesenta y dos semanas; se volverán a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.
 (26) Después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y nada ya le quedará. El pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario, su final llegara como una inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones.
 (27) Por otra semana más confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará  cesar el sacrificio y la ofrenda.  Después, con la muchedumbre de las abominaciones, vendrá el desolador, hasta que venga la consumación y lo que está determinado se      derrame sobre el desolador”. (Reina-Valera 1995)
 
LOS CALCULOS DE SIR ROBERT ANDERSON.

    
Hay un desacuerdo considerable entre los cristianos acerca de cómo se cumplieron los detalles de estos pasajes con la venida de Jesús.(7) Actualmente la interpretación más popular del pasaje es la dada por Sir Robert Anderson.(8) El nos dice que el final de los 69 "sietes", la venida del Mesías, tuvo lugar el domingo, 6 de Abril, 32 AD, indicando que ese día fue el verdadero día de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.(9)

     En breve, Anderson identifica la orden de "restaurar y reedificar Jerusalén" (Dan 9:25) con el permiso dado a Nehemías por el rey persa Artajerjes I (Neh 6:2) para reedificar la ciudad. Neh 2:1  nos dice que esto ocurrió en el mes de nisán en el año 20 de su reinado. Asumiendo que la orden fue dada el primer día del mes, Anderson localiza el punto de partida el 15 de marzo, 445 BC.

     Sabiendo que el Mesías debería morir después de los primeros sesenta y nueve "sietes"(7+62) deberíamos poder calcular cuándo ésto iria a ocurrir. Virtualmente todos los comentaristas, liberales o conservadores, están de acuerdo que los "sietes" (a menudo traducido como "semanas" ) de la predicción representan siete años. Si es asi, 483 años (69x7) después del 15 de marzo, 445 BC nos lleva al 15 de marzo, 39 AD, unos cuantos años después de que finalizara el ministerio público de Jesús.

     Por lo tanto, Anderson asume que una clase especial de año se usa en la profecía, el cual él llama un "año profético" que consiste de solamente 360 días, en vez de nuestros años de 365 y 1/4 de días.(10) Esta suposición se basa en Rev 11 :23, donde Anderson iguala un período de 42 meses con un período de 1260 días. Esto sería correcto si cada mes tuviera 30 días y 12 meses de 30 días serian por lo tanto 360 días. Con este ajuste Anderson convierte años solares a años proféticos y encuentra la semana 69 terminando el 6 de Abril, 32 AD.

     Desafortunadamente, el punto de vista de Anderson presenta problemas serios. Primeramente, Anderson arbitrariamente escoje el primer día de nisán como su punto de partida (ll) aún cuando la  Biblia menciona solamente el mes, no el día. Pero si Anderson hubiese comenzado aún una semana después, su semana 69 terminaría después de la crucifixión.

     En segundo lugar, la equivalencia de Anderson del primero de nisán con el 15 de Marzo, 445 BC está basada en cálculos astronómicos modernos. Pero no es posible con esta información localizar el comienzo de estos meses antiguos tan exactamente. El primer día del mes dependía no solo de la posición del sol, la luna y las estrellas en la antigüedad (la cual astrónomos modernos pueden calcular), sino también de las observaciones de estos cuerpos celestiales en relación con las condiciones atmosféricas que determinaban cuándo empezar un año o un mes. Para saber esto necesitamos una documentación histórica además de la astronómica. Por lo tanto el punto de partida de los cá1culos de Anderson es problemático.

     Tercero, Anderson ha usado un "año profético" de 360 días para  medir este período. Pero el Antiguo Testámento relaciona el festival de la Pascua, a mediado del mes de nisán, con el ofrecimiento de los primeros frutos de la cosecha (Lev 23: 6-14), asi que el calendario judío debe de permanecer sincronizado con las estaciones. La literatura rabínica y arqueológica indican que este sincronismo fue alcanzado agregando un mes lunar extra cada dos o tres años al año lunar de 354 días,(12) de modo que después de un tiempo el año promedio del calendario judío coincide con nuestro año solar de 365 y 1/4 días.

     Tampoco se requiere un "año profético" de 360 días en Rev 11:2-3. Este pasaje no dice que los gentiles pisotearán la ciudad santa por 42 meses exactamente. Usando nuestros meses y años modernos (virtualmente los mismos usados en Roma cuando se escribió el libro del Apocalipsis), un período de 1260 días es equivalente a 41 y 1/2  meses, que puede ser redondeado facilmente a 42 meses. Usando el mes lunar hebreo de 29 y 1/2  días,1260 días son 42 y 1/2 meses. Por lo tanto los 42 meses y los 1260 días pueden ser aproximadamente en vez de exactamente iguales. No hay razón para creer que la Biblia define un "año profético" que tenga una longitud especial.

     Hay también dudas acerca de si la cruxifixión ocurrió en el año 32 AD. Sugerencias indican que ésta pudo ocurrir entre los años 29 y 33 AD, con el consenso actual favoreciendo el año 30 AD. (13) Aún sabiendo el año exactamente, localizar el día de Pascua (y el "domingo de Ramos" anterior al de Pascua) presenta el mismo problema de combinar cálculos astronómicos modernos con las decisiones de un calendario antiguo mencionadas anteriormente. Así que existen serios problemas en la identificación del 6 de Abril, 32 AD  con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.

     Sin embargo, a pesar de estas objeciones, se puede hacer un buen argumento del cumplimiento real de esta profecía aunque sin el resultado espectacular de los cálculos de Anderson. Además, esta solución alternativa que damos aquí (14) surge mucho más naturalmente del contexto del pasaje.

EL CONTEXTO DE LA PROFECIA DE LAS SETENTA SEMANAS.

     Para comprender la profecía de las setenta "semanas" debemos mirar el contexto. La profecía misma, Dan 9:24-27, le fue dada al profeta como respuesta a su oración en Dan 9:4-19. La ocasión de la plegaria se encuentra en los versículos primero y segundo del mismo capítulo. Daniel ha entendido por "los libros" que la desolación de Jerusalén duraría solo 70 años y como dicho período casi ha expirado, le ora al Señor para que la promesa se cumpla.

     ¿Cuáles son esos "libros"? La profecía de Jeremías es obviamente uno de ellos, porque Jeremías es especificamente mencionado. ¿ Pero qué otros libros pudieran estar relacionados?  El Segundo libro de Crónicas también menciona los setenta años de cautiverio (36:21), pero como continúa con la descripción del decreto de Ciro permitiendo el regreso de los judíos a Palestina, esto nos muestra que dicho libro no se había escrito todavía cuando Daniel hizo esta plegaria. Sin embargo, el escritor del libro de Crónicas explica que la duración del período de cautiverio fue de 70 años para compensar por los 70 años sabáticos en que los judíos desobedecieron la orden de Dios de no cultivar la tierra.

     Está orden instituyendo el año sabático se encuentra en Ex 23:10-11 y Lev 25: 3-7, 18-22. El pasaje en Éxodo dice: "Seis años sembrarás tus campos y recogerás tus cosechas, pero el séptimo año no cultivarás la tierra. Déjala descansar, para que la gente pobre del pueblo obtenga de ella su alimento, y para que los animales del campo se coman lo que la gente deje. Haz lo mismo con tus viñas y tus olivares." (Reina-Valera 1995)

     Ademas de estos pasajes estableciendo el año sabático, Lev 26:32-35 predice que el exilio vendría como castigo para Israel si las regulaciones del año sabático eran violadas:

"De tal manera asolaré al país, que sus enemigos que vengan a ocuparlo quedarán atónitos. Los dispersaré entre las naciones: desenvainaré la espada y los perseguiré hasta dejar desolada su tierra, y en ruinas sus ciudades. Entonces la tierra disfrutará de sus años sabáticos todo el tiempo que permanezca desolada, mientras ustedes vivan en el país de sus enemigos. Así la tierra descansará y disfrutará de sus sábados. Mientras la tierra esté desolada, tendrá el descanso que no tuvo durante los años sabáticos en que ustedes la habitaron." (Reina-Valera 1995)

     Quizas de acuerdo con esto, Daniel consultó Éxodo y Levítico y estos eran los "libros" referidos.  Al menos estos libros proveyeron los materiales necesarios para alcanzar las conclusiones dadas en 2 Crónicas--que el período del exilio correspondería con los setenta años sabáticos que habían quedado incompletos. Quizás Daniel estaba pensando acerca de este ciclo de uso y descanso de la tierra que Dios ordenó y en el período de setenta de estos ciclos en que Israel había desobedecido. En este caso, el mensaje que el ángel le llevó "setenta semanas han sido decretadas para tu pueblo..." parece menos oscuro. Aparentemente Dan 9:24-27 usa el termino "siete" (o "semana" ) para hablar del ciclo del año sabático en el Antiguo Testámento.(15)

INTERPRETACION  DE DANIEL 9: 25-26.

     En nuestras discusiones consideraremos en detalle tan sólo la venida del Mesías, esto es,  las primeras 69 semanas de las setenta de Daniel. Con respecto a la semana 70, algunos consideran que se cumplió inmedíatamente después de la semana 69. Pero el pasaje parece indicar un tiempo indefinido entre las semanas 69 y 70. Asi que la destrucción del (templo) santuario mencionado en el versículo  26 es seguido por un resumen de guerra y desolación al final. Asimismo el versículo 27 describe un pacto que aparentemente introduce la semana 70, seguido por una interrupción de los sacrificios, los cuales parecen presuponer la reconstrucción del templo. En este panorama, la semana 70 pertenece al futuro y a la clase de profecías que no se han cumplido todavía. En cualquiera de estos casos, esto no nos concierne ahora para el propósito de este estudio.

     Para calcular la época de la venida del Mesías, debemos considerar el versículo 25 y parte del 26 del capítulo nueve del libro de Daniel. La interpretación de Reina-Valera 1995 y de La Biblia de las Américas (LBLA) son similares,(16) indicando que un solo Mesías vendrá al final de la 7 + 62 semanas. Como ya hemos dado la version de Reina-Valera 1995, citaremos ahora la de LBLA:

“Has de saber y entender que desde la salida de la orden para restaurar y reconstruir a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas y sesenta y dos semanas; volverá a ser edificada, con plaza y foso, pero en tiempos de angustia.  Después de las sesenta y dos semanas el Mesías será muerto y no tendrá nada.....”

     Alternativamente, la Nueva Versión Internacional (NVI) en español es caracteristica de un grupo de versiones (17) que tienen dos "Mesías" o "ungidos”, uno viniendo después de las siete semanas y otro que muere después de sesenta y dos semanas adicionales:

“Entiende bien lo siguiente: Habrá siete semanas desde la promulgación del decreto que ordena la reconstrucción de Jerusalén hasta la llegada del príncipe elegido.  Después de eso, habrá sesenta y dos semanas más.  Entonces será reconstruida Jerusalén, con sus calles y murallas.  Pero cuando los tiempos apremien, después de las sesenta y dos semanas, se le quitará la vida al príncipe elegido.  Este se quedará sin ciudad y sin santuario, porque un futuro gobernante los destruirá.”

     La versión del grupo del NVI en español sigue la puntuación Masotérica de la Biblia Hebrea, donde se hace una división entre las siete semanas y las sesenta y dos semanas; (l8) pero esta puntuación puede que no se encuentre antes del siglo nueve o diez AD. (l9) Esta interpretación, sin embargo, explica la ocurrencia de la combinación peculiar de 7 y 62 en lugar de 69.

     A pesar de estos hechos, el paralelismo del pasaje favorece la primera alternativa. La frase traducida como “ reconstruir" se repite más adelante en el mismo versículo.  Asimismo la palabra "Mesías" se repite. El paralelismo se puede  bosquejar de esta manera:

Desde que fue dada la orden de reconstruir Jerusa1én
        al Mesías Príncipe serán 7 semanas y 62 semanas y
    plazas y muros seran reconstruidos
        y después de las 62 semanas el Mesías morirá.

     Este paralelismo sugiere que el pasaje se estructura como un resumen de dos líneas mencionando dos eventos y dos períodos de tiempo, seguidas por dos líneas que dan detalles de cada evento por turno. Asi tendríamos un Mesías o ungido, cuya venida ocurre después de las 69 semanas desde el punto de partida. Quizás las primeras siete semanas, si uno trata de adivinar (20) se refieren a la reconstrucción de 1a ciudad.

EL PUNTO DE PARTIDA.

    
Varias sugerencias se han avanzado acerca del punta de partida apropiado para el comienzo de las setenta semanas: (1) La palabra de Dios a la caída de Jerusalén (586 BC; Jer 25:11-2; 29:10); (2) El decreto de Ciro permitiendo el regreso de los cautivos a Jerusalén (537 BC; 2 Cron 36:23; Esd 1:2); (3) La comisión de Artajerjes a Esdras (458BC; Esd 4: 11-12,23); (4) Artajerjes dándole la comisión a Nehemías (445 BC; Neh 2:1-6). (21)

     De estas cuatro, solamente la última menciona la reconstruccion de la muralla. Así, fortificando a Jerusalén, ésta se convierte de nuevo, de acuerdo con las costumbres antiguas, en una ciudad, y no una aldea.  Nosotros seguiremos la cuarta alternativa, la misma que Anderson usó. Neh 2:1 nos dice que ésto ocurrió en el año 20 del reinado de Artajerjes I, o sea 445 BC. Los estudios cronológicos desde el tiempo de Anderson no han cambiado el año, aunque el primer día de nisán es dudoso. (22)

EL CICLO SABATICO.

   
  Ahora debemos calcular desde el año 445 BC. A diferencia con Anderson, sin embargo, vamos a usar el ciclo de año sabático actual como unidad de medida (en lugar de añadir 7x69 años al punto de partida), porque esto está más de acuerdo con el contexto.
     Nuestro primer interés es localizar estos ciclos en la antigüedad si es posible, porque esto tendrá cierta influencia en la ubicación del punto final. La evidencia más conocida para localizar el ciclo sabático en el período considerado, es el primer libro de Macabeo, una historia importante de la era de los macabeos. Aquí nos dice que la resistencia judía a los sirios fue en una ocasión debilitada porque los  alimentos estaban escasos debido a la observación del año sabático. (I Mac 6:49, 53-54). Una referencia en el capítulo (6:20) indica que esto ocurrió en el año 150th de la era Seleucida. De acuerdo con Finegan,(23) este año sería el 163/2 o el 162/1 BC, dependiendo si se usa el calendario de Macedonia o el de Babilonia.

     La primera de estas alternativas se ajusta muy bien al ciclo del año sabático judío moderno;(24) el año 164/3 tendría que ser sabático, así que la escasez habría sido más aguda en el año siguiente, antes que se recogieran las cosechas. El año moderno sabático se basa en el trabajo de Zuckerman en 1856. (25)

     Recientemente, sin embargo, Ben Zion Wacholder ha revisado toda la documentación en que se basa la ubicación del ciclo del año sabático, además de la documentación adicional que no estaba disponible cuando Zuckerman hizo su estudio.(26) Como resultado, él piensa que el ciclo del año sabático tiene un error de un año, y escoge la segunda alternativa permitida por el texto de los Macabeos. De acuerdo con esto, el año 163/2 BC es el año sabático relevante. (27)

     Para hacer nuestros cálculos nosotros vamos a seguir la  teoría de Wacholder para los cicIos del año sabático.  Es posible que este ciclo tenga un error de un año.

EL CALCULO.

  
   Utilizando la lista de años sabáticos de Wacholder,(28) nuestro cálculo es muy sencillo. Nuestro punto de partida, el mes de nisán de 445 BC, se encuentra dentro del ciclo de siete años 449-442 BC, del cual el año final, de septiembre 443 a septiembre 442, es el séptimo año o año sabático.(29) Usando el método usual inclusivo hebreo de contar los años, 449-442 es la primera "semana" de la profecía de Daniel.  La segunda es 442-435 BC, y así sucesivamente hasta llegar a la transición de BC a AD, donde necesitamos recordar que 1 BC es seguido inmedíatamente por 1 AD, sin un año cero entre ellos (vea la figura 1).

      445                                                                                                 30
449 BC   442   435   428   8 BC    1BC      7 AD     14       21       28       35
 I___v___I____I____I  ...  I_____I______I______I_____I_____I__v__I
-1           -2        -3              -64      -65        -66        -67      -68      -69

Figura 1



 
    Así el ciclo 69th que sigue al decreto de Artajerjes dando el permiso a Nehemías para reconstruir a Jerusalén, es 28-35 AD. ¡Justamente en esta época Jesús de Nazaret fue crucificado en Palestina  por proclamar que era el Mesías! Algunos pueden observar que Daniel dice “después de las 62 semanas" el Mesías morirá, mientras que según nuestros cálculos la crucifixión tiene lugar en la semana 62 (o sea la semana 69 si sumamos las primeras siete). Pero esto también es una manera convencional del idioma judío en que "después" significa "después del comienzo de". Recordemos que la  resurrección de Jesús se señala alternativamente como ocurriendo "después de tres días" (Matt 27:63; Mark 8:31) y también "en el tercer día" (Matt 20:19; Mark 9:31). Aún si seguimos el esquema de Zuckermann para localizar el ciclo sabático en lugar del de Wacholder, el ciclo 69th después del permiso tan solo cambia por un año, al 27-34 AD, el cual aún está en los confines de nuestros  cálculos. Asimismo, un error de uno o dos años, para el año 20 del reinado de Artajerjes o del día  de la crucifixión, no cambia el resultado. La predicción señala a Jesús aún permitiendo las incertidumbres posibles en la cronología.

CONCLUSION.

   
  Hay una fuerza real en la predicción de las 70 semanas. El uso del ciclo sabático es favorecido por el contexto. El contar inclusivamente es la costumbre judía. La localización de los ciclos sabáticos y el punto inicial y final pueden estar en error pero aún así los resultados  no se alteran.

     El resultado de por sí es muy importante para la historia del pensamiento humano. Al señalar a Jesús de Nazaret desde una distancia de varios siglos, no solamente brinda una prueba de predicción real en la historia (lo que la teología liberal rechaza), sino que brinda una condenación al rechazo de Jesús como el Mesías (judaísmo y otras religiones no cristianas).

     De todos los aspirantes a Mesías que el judaísmo ha tenido, tan solo uno que se considera una figura histórica extraordinaria y un maestro ético (aún para muchos ateos) tuvo su breve ministerio público y fue "condenado a muerte" en el período 28-35 AD.

REFERENCIAS

1. Suetonius, The Lives of the Caesars, "The Deified Vespasian," 4.5.

2. Tacitus, Histories, 5.13.

3. Josephus, Jewish War, 6.5.4

4. See, for example, Jack Finegan, Light from the Ancient Past, 2nd ed. (Princeton: Princeton University Press, 1959), p. 330.

5. Babylonian Talmud, Sanhedrin. 97b.

6. Some of the earliest Christian commentators: Clement of Alexandria (c 200), Miscellanies 1.21; Tertullian (c 200), An Answer to the Jews 8; Origen (c 225), De Principiis 4.1.5.

7. e.g., see J. Barton Payne, Encyclopedia of Bible Prophecy (New York: Harper and Row, 1973), pp. 383-389.

8. Sir Robert Anderson, The Coming Prince, 10th ed. (London: James Nisbet & Co., 1915; reprint, Grand Rapids: Kregel, 1957).

9. Ibid., pp. v-vi.

10. Ibid., p. 72.

11. Ibid., p. 122.

12. Jack Finegan, Handbook of Biblical Chronology (Princeton: Princeton University Press, 1964), sections 58-61.

13. Ibid., sections 454-468.

14. A revision of my article "Daniel's Seventy Weeks and the Old Testament Sabbath-Year Cycle," Journal of the Evangelical Theological Society 16 (1973), pp. 229-234.

15. Incidentally, a remark by the rabbis also associates the coming of the Messiah with a seven-year period. Babylonian Talmud, Sanhedrin 97a.

16. As also the Berkeley Version, the Amplified Bible, the Living Bible, the American Standard Version and the Jerusalem Bible.

17. Including the Jewish Publication Society's translation, the New English Bible, the Smith-Goodspeed and Moffatt translations, and the New American Bible.

18. See, e.g., Rudolf Kittel, ed., Biblica Hebraica, 14th ed. (Stuttgart: Württembergische Bibelanstalt, 1966), p. 1277.

19. Ernst Würtwein, The Text of the Old Testament (Oxford: Basil Blackwell, 1957) p. 19.

20. As suggested in the Berkeley Version. Smith-Goodspeed and the New English Bible imply such an interpretation by translating verse 25b: "for sixty-two weeks it shall stay rebuilt ..." (S-G); "for sixty-two weeks it shall remain restored ..." (NEB); but these translations of the verb shub find no warrant in the lexicons and merely show the problem of adopting the Masoretic punctuation.

21. See Payne, Encyclopedia of Bible Prophecy, loc. cit.

22. Ibid., p. 387, note 74.

23. Finegan, Biblical Chronology, section 336.

24. Ibid., sections 194-195.

25. Encyclopedia Judaica, 14:585.

26. Benedict Zuckermann, "Ueber Sabbatjahrcyclus und Jobelperiode," Jahresbericht des jüdisch-theologischen Seminars Fraenckelscher Stiftung (Breslau, 1857).

27. Ben Zion Wacholder, "The Calendar of Sabbatical Cycles During the Second Temple and the Early Rabbinic Period," Hebrew Union College Annual 44 (1973), pp. 153-196.

28. Ibid., pp. 156, 163.

29. A complete table from 519 B.C. to A.D. 441 is given at the end of Wacholder's article; Ibid., pp. 185-196.

30. The sabbatical year seems to have started in the fall, Leviticus 25:8-10.
 
 

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Last updated: January 17, 2002